El Valle de San Gerardo Dota
Este valle está comunicado con el resto del mundo por una sola pista estrecha con desniveles que quitan el hipo, 12 km de pista que desciendes 700 metros de altura. En algunos tramos da la impresión que luego será imposible volver a subirlos. La gente que vive en el valle tienen cabañas y lodges para alojar a los locos que vienes a ver al Quetzal y no quieren que les arreglen la pista o que construyan una carretera hasta San Isidro. La dueña del lodge “Los Lagos” nos contaba que ahora sólo viene gente buena y que si hicieran carretera iba a venir de todo bueno y malo.

A primera hora hemos remontado la pista hasta la carretera con intención de ir a la entrada oficial del “Parque de los Quetzales” el último parque nacional creado en Costa Rica. En la caseta de información no había nadie. Después de una hora de esperar hemos desistido de entrar. Lo intentaremos mañana.

Hemos bajado hasta San Gerardo Dota donde se acaba la pista. San Gerardo no es un pueblo es un conjunto de casas dispersas por el valle.
Queremos hacer alguna caminata para buscar quetzales aparcamos a la entrada de una senda que va a unas cataratas. Había unos zopilotes en una rama vigilando las truchas de un estanque cercano.......
.....y estaba haciéndoles fotos cuando por el camino baja un “tico” en moto, se para a mi lado y me dice ¿quiere ver una hembra de quetzal? La acabo de ver ahí detrás.¡ Claro que quiero ! No me lo puedo creer! Es cierto, a 30 metros en un árbol una hembra de quetzal. Pura Vida.

Después de charlar un rato le preguntamos si nos acompaña hasta la catarata, al principio se hace de rogar pero al final dice que nos acompaña un poco para buscar un macho de quetzal y enseñárnoslo. Por el camino termina por aceptar venir hasta la catarata y le ofrezco una propina a cambio. Le cambia la cara, la sonrisa le llega de oreja a oreja.



Por el camino nos señala varios sitios buenos para ver quetzal pero no hay suerte. A la vuelta los vigilaremos.


Al llegar a la catarata nuestro amigo se mete por detrás de unas rocas, descendemos y se mete en una cueva que va justo debajo de la catarata el estruendo del agua llena la cueva. Es un sitio bonito. Si no venimos con el no lo hubiéramos encontrado.




Decidimos separarnos pues el tiene algo de prisa y nosotros queremos volver tranquilamente buscando al quetzal. Le damos la propina y se va más contento que unas pascuas. De regreso y en dos ocasiones han pasado quetzales volando pero ha sido imposible ver a uno en una rama para fotografiarlo. El paseo ha sido precioso.






En Costa Rica hay cosas maravillosas..... pero el bosque es nuestro lugar preferido.


A la vuelta pasamos por casa de Mirian para avisarle que subiremos a cenar hoy, ha sonreído, estaba contenta. Es otra persona a la que nos hubiera gustado conocer un poco mas.


De paso hemos ido a buscar la “pulpería” (tienda de ultramarinos) que nos han dicho que hay cerca. Estaba cerrada.
De regreso al lodge nos esperaban, en un bidón, los 20 litros de gasolina que nos han conseguido y los hemos añadido al deposito de nuestro Isuzu. Cuando oscurece volvemos a cenar en casa de Mirian.

Cuando te encuentras con un camión en sentido contrario, todo se complica un poco.
En Costa Rica hay cosas maravillosas..... pero el bosque es nuestro lugar preferido.
Comentarios
Publicar un comentario