Montezuma, Playas del Carmen, Santa Teresa y Playa Hermosa

Montezuma es un reducto hippie en el fin del mundo.

Es un lugar con mucho colorido, vegetación tropical y una playa salvaje.

No hay muchas casas pero si se ven bares y restaurantes y algunos tenderetes de pulseras.

No paramos en Montezuma, vamos directamente hacia las playas, vemos algun árbol enorme al lado del camino


Entre Cabuya y Malpais después de una curva encontramos una pendiente bestial en el camino que debido a las lluvias de la pasada noche ha desaparecido en parte y lo que queda esta lleno de barro y con rodadas de bastante profundidad. Cuando queremos retroceder, el Isuzu no responde y empieza a patinar, nos encontramos metidos en el barro, sin posibilidad de retroceder y hacia delante el panorama quita el hipo a un elefante. Salimos del vehiculo para valorar la situación, no hay nada que hacer sin ayuda no salimos de aquí. (con el agobio no sacamos ni una foto)

En Costa Rica la solidaridad es un valor en alza, en apenas 30 minutos ya han parado tres vehículos para ayudarnos pero no hay manera. La única solución es seguir adelante, bajar la pendiente pasando por toda la parte arrasada por la riada y las rodadas profundas. Un local se ofrece a bajar el vehiculo, nos dice que luego podemos volver por el interior, que la pista esta mejor y que no encontraremos problemas. Le creemos, cedo mi puesto al volante y el valiente baja medio de lado medio a punto de volcar y nos coloca el vehiculo al final de la cuesta. No le beso porque estaría mal visto pero nos ha sacado de un buen marrón, no sólo eso sino que dice que cuando consiga bajar su vehiculo, un Mitsubishi con bastantes más prestaciones que nuestro Isuzu, nos acompaña hasta Santa Teresa.

Ya con los dos vehículos habiendo superado el tramo complicado, nos disponemos a seguir a nuestro salvador. Primera curva y ……. un río que atraviesa la pista, el cruza, nosotros detrás.

Al poco una pendiente arriba muy fuerte y llena de piedras, el sube, nosotros detrás. Otro rió, este mas ancho, el cruza y nosotros “de perdidos al río” detrás. La vuelta atrás ya no es es una posibilidad a considerar. Al final después de tres ríos y varias subidas complicadas llegamos a Santa Teresa donde le damos mil veces las gracias y nos despedimos. Costa Rica Pura Vida. ¡Que país tan guapo!

Las playas de Nicoya son salvajes, bravas y peligrosas pero muy bonitas y solitarias. La más bonita es Playa Hermosa la última que visitamos. Iniciamos el regreso por pista mala pero más tranquila y llegamos al hotel bajo un aguacero muy fuerte. Supongo que se habrá llevado lo que quedaba de pista en el tramo de esta mañana.

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